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martes, 30 de julio de 2019

'Copia certificada' (2010) de Abbas Kiarostami


'Copia certificada' es un término que inmediatamente le provocará un dolor de cabeza a mucha gente en un país en el que la burocracia ha causado más estragos que la Peste Negra. Con la película del 2010 del prestigioso director iraní Abbas Kiarostami las jaquecas probablemente también sean numerosas; es una película para un nicho reducido, y yo mismo al principio no sabía qué pensar de ella. Es lo que ocurre con algunas obras, de las cuales no tienes claro si te ha gustado o no hasta que pasas algo de tiempo reflexionando sobre ella. Esta claro que es de lo mejor que se puede decir de una película, que te haga pensar, cerrando las vías de escape de tu mente hasta pasado un tiempo de contemplación. Solo por ello, ya se le puede atribuir un mérito a la que es una de las últimas cintas que realizó Kiarostami antes de su fallecimiento hace unos años. Tanto por la interpretación que pudo sacar de Juliette Binoche como por conseguir una especie de reflexión fílmica sobre el arte sin que pueda parecerle eso a los espectadores más casuales es un más que digno hito, especialmente en una parte tan tardía de la carrera de un cineasta.

Jean-Luc Godard una vez dijo que "El cine empieza con D.W. Griffith y termina con Abbas Kiarostami." Pero a pesar de su contribuciones al cine, Godard siempre ha sido un bocazas de una tendencia hacia afirmaciones excesivamente radicales, así que es mejor no tomarse esto al pie de la letra. Sin embargo, lo que se debería sacar del comentario del director francés es que Kiarostami es un gran cineasta cuya obra merece especial consideración. De las películas suyas que he visto por ahora, Copia Certificada puede que sea de las más interesantes por las ideas que trata y las conclusiones que derivan de ella, las cuales intentaré analizar.

AVISO: Copia Certificada no es exactamente una película cuya experiencia de verla vaya a ser arruinada por el conocimiento de detalles sobre ella, pero en no saber el camino está parte del disfrute, así que: Spoilers a continuación.

viernes, 19 de julio de 2019

'Los gritos del silencio' (1984) de Roland Joffé


La historia que se cuenta es una que gran parte del público probablemente no conozca, aunque puedan sonar ciertos aspectos, y no hablo ya de la vida de los periodistas de guerra Dith Pran y Sydney Schanberg, sino la de los conflictos que tuvieron lugar en Camboya durante los años 70. Es un país del que raramente se oye hablar en los medios, y además el hecho de que los sucesos tuviesen lugar hace unos cuarenta años significa que, generalizando, el gran público desconoce lo que sucedió. Aunque la situación es complicada y probablemente necesite una explicación más extensa y detallada que la que yo puedo ofrecer, lo necesario para comprender la película es lo siguiente: en Cambodia a finales de los años 60 comenzó una guerra civil entre las fuerzas nacionales gobernantes y los Jemeres Rojos, los seguidores guerrilleros del partido comunista camboyano, liderados por Pol Pot. El conflicto fue escalando, con crecientes tensiones y confrontaciones armadas, llegando a producirse un auténtico genocidio por parte del régimen maoísta de los Jemeres Rojos, que se conoce simplemente como 'el genocidio camboyano'. El nombre original de la película, The Killing Fields, (Los Campos de la Muerte), hace referencia a las fosas comunes masivas y lugares de exterminio, cuyo término fue acuñado por el propio Dith Pram, uno de los dos personajes protagonistas de la película.

AVISO: Spoilers sobre el desarrollo y final de la película a continuación.

sábado, 13 de julio de 2019

'Spider-Man': Lejos de casa' (2019) de Jon Watts


'Spider-man: Lejos de casa' es la segunda entrega en solitario del superhéroe arácnido con el actor Tom Holland como protagonista, y con Jon Watts como director. Además de ser una secuela a 'Spider-Man: Homecoming' del 2017, funciona como una especie de secuela de 'Vengadores: Endgame', probablemente por se la última película de la Fase 3 del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU). Hay fuertes referencias a todos los eventos de Endgame, los cuales dejan un gran impacto en todos los personajes por razones que serán obvias para cualquiera que la haya visto. Sin embargo, la historia que se cuenta es la de los problemas adolescentes de Peter Parker y sus compañeros mientras hacen un viaje de estudios por Europa (en la actualidad la mitad de los blockbuster parecen tener localizaciones por todo el mundo), y cómo puede sobrellevarlos a la vez que se encarga de sus responsabilidades como superhéroe, más allá de su vecindario, mientras van apareciendo nuevas amenazas. 

El hecho de que la historia tenga lugar a lo largo de un viaje escolar hace que Lejos de casa se diferencie inmediatamente de cualquiera de las otras películas que se han hecho sobre Spiderman. Se le da bastante importancia a la historia de Peter como persona, y los dramas de su vida, lo cual a diferencia de lo que podría haber pensado, resulta ser una decisión que fortalece la película porque permite una mayor conexión humana con el personaje y evita tener que apoyarse excesivamente en los efectos especiales y las secuencias de acción, las cuales hay también, por supuesto. El acercamiento a la comedia romántica juvenil se lleva sorprendentemente bien.

Por otra parte, se sigue la tonalidad general del MCU con un carácter ligero y frecuentes golpes de humor, indispensables tratándose del personaje de Spiderman, y que en este caso funcionan mayoritariamente a pesar de ciertos convencionalismos que tampoco llegan a deslustrar la película. Lo que sí me pregunto es si la razón por la que se se rejuveneció el personaje de la tía May es para poder hacer bromas sobre cómo de atractiva es, porque por ahora es la única diferencia que ha traído el cambio. Asimismo, al ser una película bastante cómica en la que aparecen escenarios internacionales, se hacen pequeñas bromas sobre los países que se visitan, pero para ser una película americana ambientada en el viejo continente las euro-ofensas son moderadas. 

AVISO: Algunos spoilers a continuación. No se mencionarán explícitamente ninguno de los eventos de Vengadores: Endgame, aunque sí habrá ciertas alusiones inevitables.

domingo, 7 de julio de 2019

'Valhalla Rising' (2009) de Nicolas Winding Refn


En el año 2009 Nicolas Winding Refn todavía no había llegado al punto de inflexión cinematográfico que supondría 'Drive' en su carrera. Después de la exitosa obra mencionada, sus trabajos se caracterizarían por el uso de las mismas escalas cromáticas y luces de neón para crear violentas pesadillas hiperestilizadas. Pero antes de esta segunda etapa era conocido como el realizador de unas igualmente sangrientas películas danesas (con algunas incursiones en la industria británica). 'Valhalla Rising' se podría considerar como la última obra de esta primera etapa. En ella se cuenta la historia de un excesivamente misterioso hombre que se embarca en una aventura hacia tierras desconocidas. Hay un misticismo exacerbado que envuelve a la obra y no disminuye ni por un segundo hasta los títulos de crédito. Más de un espectador se quedará preguntándose cómo puede realmente acabar así una obra que parecía prometer tácitamente respuestas sobre el argumento, los personajes, o por lo menos sobre algo, por poco que fuese. Por desgracia, no es así. Toda lógica va difuminándose a lo largo de la película hasta un caótico final en el que uno duda si el propio Refn sabe realmente lo que estaba pasando o qué trataba de contar.

No tengo nada en contra de las películas con significados abiertos a la interpretación del espectador, pero tiene que haber algún tipo de cohesión o lógica interna que deje atisbar una narrativa mayor detrás de tantas peripecias oníricas. He disfrutado de algunos de los otros trabajos de Refn, pero habiendo visto últimamente 'Solo Dios perdona' y ahora Valhalla Rising, tengo la creciente sensación de que en algunas de sus películas se deja llevar por su instinto y va creando la historia sobre la marcha según lo que piense que puede resultar impactante o parecer místico y profundo. Como director Refn evidentemente tiene mucho talento, pero Valhalla Rising contiene algunos clichés del cine experimental de autor que incluso llegan a resultar un poco ridículos. Las imágenes de enorme poderío visual y las secuencias de acción bien rodadas no son capaces de rescatar una historia que da la impresión de pecar de pretenciosidad crónica.

AVISO: Spoilers sobre el desarrollo y desenlace de la película a continuación.


viernes, 28 de junio de 2019

'Toy Story 4' (2019) de Josh Cooley


Toy Story se ha consolidado a lo largo de más de dos décadas como una de las mejores sagas cinematográficas, y no solo dentro del género de animación. Pixar siempre ha tenido grandes cineastas trabajando para ellos, gracias a lo cual han podido mantener una calidad notablemente alta en sus proyectos durante tanto tiempo. Las películas de Toy Story siempre me han parecido de los mejores ejemplos de ello, con películas estrenadas con bastantes años de diferencia (Toy Story en 1995, Toy Story 2 en 1999, y Toy Story 3 en 2010), pero todas ellas con guiones de alta calidad que tratan temas importantes con destreza. Toy Story 3 me pareció un excelente final para lo que parecía que sería una trilogía, pero ahora, casi diez años después de la tercera entrega se estrena Toy Story 4, que de nuevo da la impresión de ser la conclusión al recorrido de estos personajes. Por la perfección del cierre de la anterior, me parecía extraño que se decidiese hacer otra secuela más, y puede que como final Toy Story 4 no sea tan potente como su predecesora, pero no por ello es un mal desenlace, y mucho menos una mala película.

Es extraño porque este capítulo final releva a un segundo plano a casi todos los personajes de las películas anteriores para centrarse más en el viaje, tanto literal como figurativo, de Woody. A pesar de ello sirve como el tramo final del recorrido de las anteriores, al plantearse la idea del final de lo que literalmente es la vida útil de un juguete. Como con muchas otras películas del estudio, es una obra que está dirigida tanto a niños como a adultos, lo que permite el disfrute de ambos, aunque sea por motivos distintos. La ambivalencia de lo que se cuenta consigue crear una película mayor, con una profundidad que da la impresión de ser más común en películas que (en apariencia) son para un público infantil, que en otro tipo de cine.

AVISO: Spoilers sobre el desarrollo y desenlace de la película a continuación.

jueves, 27 de junio de 2019

'Mandy' (2018) de Panos Cosmatos


Es hora de intentar ordenar mis pensamientos sobre, sin duda, una de las películas más extrañas del 2018 y que he visto últimamente. Una de las razones por las que 'Mandy' es una cinta tan bizarra es  la combinación de estilos que uno no creería que intentaría nadie en su sano juicio, y tras haberla visto queda claro que el director Panos Cosmatos está de todo menos mentalmente estable. La mezcla de la que hablo es la del cine art house experimental, con la serie B violenta y sanguinaria. Los comentarios extremadamente favorables de los críticos probablemente se deban a lo primero, y el entusiasmo de pequeños pero vocales grupos de cinéfilos a lo segundo, pero esencialmente, lo que tenemos aquí es 'serie B de autor', que es lo que pensé cuando estuve reflexionando sobre cómo demonios clasificar mentalmente lo que acababa de presenciar al acabar la película.

'Mandy' es la segunda película de Cosmatos, pero a pesar de haber realizado pocos trabajos hace un uso sorprendentemente hábil de los recursos cinematográficos, con lo que personalmente me parece es la excepción de los puramente narrativos; la historia es básica pero falsamente profunda, con grandes fluctuaciones tonales que no le hacen ningún favor a la película. Hay un estilo de los años 80 (además de estar ambientado en esa época), que se consigue a través de la música y la gama de colores. Se usan de manera abundante luces y filtros de colores, cuyos tonos se pueden ver en el póster de la película. Estas particularidades son las que diferencian principalmente a 'Mandy' de otras películas, y le dan una estética fantasiosa que esconde una gran oscuridad.

AVISO: Spoilers a continuación.


domingo, 23 de junio de 2019

'El infierno del odio' (1963) de Akira Kurosawa


'El infierno del odio' es una de las películas esenciales del maestro Akira Kurosawa. No sé cómo de fieles serán las traducciones de los títulos de sus películas, pero si en japonés son iguales, además de un genio del cine, su habilidad para escoger títulos impactantes era envidiable. Más allá del título, la película es una obra mayor, a pesar de no ser de sus trabajos más vistos, pero la verdad es que dentro de la segunda parte de su filmografía lo difícil es encontrar alguna película que no lo sea.

Como de costumbre, el actor principal es Toshirô Mifune, el intérprete fetiche del director. Sorprendentemente, no es una película de samurais; aunque de la impresión de que no le gustase filmar a alguien a no ser de que tuviese una katana en la mano, Kurosawa también se atrevió con otros géneros, y con igual destreza. Un ejemplo de ello es este magnífico thriller, que como curiosidad, recibió  interés por parte de Martin Scorsese, que en un momento consideró hacer un remake de la cinta. 

Aunque la película es entretenida por ofrecer de manera efectiva las características del género de detectives, contiene también una ideas más profundas que son las que la elevan por encima de una habitual película de suspense. A lo largo de su extenso metraje (la duración es superior a dos horas), se nos muestra de manera detallada una investigación, que da lugar al exploración de temas como el honor, la justicia, la ambición o la venganza, de los cuales hablaré en la parte de spoilers. Son temas universales, por lo que han sido empleados muchas veces a lo largo de la historia del cine, pero hay que admitir que el cine japonés tiene una manera especial de tratarlos. No sé si será algo cultural, pero en sus películas los personajes llevan consigo estas ideas de un modo que rezuma autenticidad, de lo cual El infierno del odio no es una excepción.

AVISO: Spoilers sobre el desarrollo y desenlace de la película a continuación.

miércoles, 19 de junio de 2019

'Men in Black International' (2019) de F. Gary Gray


Siete años después de 'Hombres de negro III', se estrena otra entrega de la saga de hombres en trajes que defienden la Tierra de alienígenas. Aunque suene como un comentario condescendiente, la verdad es que recuerdo las otras películas con cierto cariño, lo que suele pasar con aquellas que te gustaban de niño. Como con cualquier extensión de una saga popular años después de la última película, ha habido expectación y escepticismo. A pesar de parecer un remake por no tener a Will Smith y Tommy Lee Jones como protagonistas, Men in Black International es una secuela que tiene lugar en el mismo universo que las anteriores, unos años antes. Hay guiños al pasado de la franquicia y apariciones de algunos personajes secundarios como el interpretado por Emma Thompson.

Esta vez la historia se centra en dos personajes nuevos, encarnados por Chris Hemsworth y Tessa Thompson (no Emma, mira otra vez). El primero resulta algo irritante, y sirve como un equivalente de la tía buena de relleno de las películas ochenteras. La segunda resulta ser la sorpresa de la cinta, con más carisma y encanto que su compañero. Además de la ya mencionada Emma Thompson, el reparto lo completan Liam Neeson, Rebecca Ferguson y Rafe Spall.

Si lo que se busca es solo entretenimiento, MIB International puede resultar atractiva, porque no llega a aburrir, pero la historia es una amalgama poco novedosa de situaciones y bromas mejor contadas anteriormente. Uno de sus mayores problemas es que el humor parece a medio elaborar, y ofrece un sentido del humor más pueril y menos mordaz que sus predecesoras, las cuales nunca llegaron a tener un público infantil. En especial Peoncito, o que se llamase el bicho, acaba siendo molesto como personaje que solo habla para proporcionar un sinfín de bromas poco ingeniosas. Tanto el diseño de este como el de otras de las nuevas criaturas tampoco me parecen tan interesantes los de las anteriores, y parecen más propias de alguna de las franquicias de Disney. Aunque no me sorprendería que Hombres de Negro también perteneciese a Disney a estas alturas; desconozco si forma parte de su malvado imperio o no.

AVISO: leves spoilers a continuación.