En el año 2009 Nicolas Winding Refn todavía no había llegado al punto de inflexión cinematográfico que supondría 'Drive' en su carrera. Después de la exitosa obra mencionada, sus trabajos se caracterizarían por el uso de las mismas escalas cromáticas y luces de neón para crear violentas pesadillas hiperestilizadas. Pero antes de esta segunda etapa era conocido como el realizador de unas igualmente sangrientas películas danesas (con algunas incursiones en la industria británica). 'Valhalla Rising' se podría considerar como la última obra de esta primera etapa. En ella se cuenta la historia de un excesivamente misterioso hombre que se embarca en una aventura hacia tierras desconocidas. Hay un misticismo exacerbado que envuelve a la obra y no disminuye ni por un segundo hasta los títulos de crédito. Más de un espectador se quedará preguntándose cómo puede realmente acabar así una obra que parecía prometer tácitamente respuestas sobre el argumento, los personajes, o por lo menos sobre algo, por poco que fuese. Por desgracia, no es así. Toda lógica va difuminándose a lo largo de la película hasta un caótico final en el que uno duda si el propio Refn sabe realmente lo que estaba pasando o qué trataba de contar.
No tengo nada en contra de las películas con significados abiertos a la interpretación del espectador, pero tiene que haber algún tipo de cohesión o lógica interna que deje atisbar una narrativa mayor detrás de tantas peripecias oníricas. He disfrutado de algunos de los otros trabajos de Refn, pero habiendo visto últimamente 'Solo Dios perdona' y ahora Valhalla Rising, tengo la creciente sensación de que en algunas de sus películas se deja llevar por su instinto y va creando la historia sobre la marcha según lo que piense que puede resultar impactante o parecer místico y profundo. Como director Refn evidentemente tiene mucho talento, pero Valhalla Rising contiene algunos clichés del cine experimental de autor que incluso llegan a resultar un poco ridículos. Las imágenes de enorme poderío visual y las secuencias de acción bien rodadas no son capaces de rescatar una historia que da la impresión de pecar de pretenciosidad crónica.
AVISO: Spoilers sobre el desarrollo y desenlace de la película a continuación.







